Julio – Diciembre 2009.
El arte rupestre es común a la humanidad prehistórica; lo hay en todos los países. Aún existen algunas comunidades indígenas que se vinculan directa y simbólicamente con su presencia, con alguno de estos lugares; para otras, para la mayoría, es sólo un patrimonio histórico.
La exposición que se presenta en el Museo de Altamira, como un personal cuaderno de notas del equipo del museo prendido en la pared, recoge una parte del proyecto de cooperación cultural y científica realizado por un equipo de investigadores del museo al servicio de los Paî Tavyterâ, una pueblo indígena de Paraguay.
El proyecto de investigación científica se realizó por propia iniciativa de la Asociación de Comunidades Indígenas Paî Tavyterâ Paî Retâ Joaju. Como propietarios legítimos y legales del cerro Jasuka Venda debían afrontar el registro y documentación de sus valores naturales y culturales. Con el apoyo de la ONG Servicio de Apoyo Indígena y la financiación de la cooperación española (AECID), el Museo de Altamira ha realizado la investigación del patrimonio arqueológico y del arte rupestre del principal sitio arqueológico del cerro.
Los resultados de la investigación corresponden a un poblamiento antiguo del Paraguay (la fecha obtenida de hace 5.200 años, es la más antigua hasta ahora conocida para el poblamiento prehistórico del país), y el arte rupestre grabado, caracterizado por la representación de pisadas (de animales y humanas), es el conjunto más espectacular de los conocidos de este tipo de arte, similar al de otros países limítrofes del MERCOSUR.
Guión y contenidos: Museo de Altamira
Diseño: NXO
