En los últimos dos años, el equipo de investigadores del Museo ha llevado a cabo actuaciones arqueológicas en el yacimiento de la Cueva de Altamira que han permitido mejorar el conocimiento de este importante registro estratigráfico.
Los trabajos desarrollados han consistido en la limpieza del corte estratigráfico existente (resultado de las excavaciones antiguas), su dibujo y documentación geoarqueológica, la toma de muestras para análisis sedimentológicos y palinológicos, así como la realización de dataciones por Carbono 14 AMS.
El estudio ha precisado el conocimiento que sobre la estratigrafía arqueológica de la cavidad aportaron los diversos eruditos e investigadores que, desde 1875 hasta 1981, han investigado en la cavidad.
Además, a finales del año 2006, se procedió a la elaboración de un completo reconocimiento geofísico, mediante tomografía eléctrica y georádar, de la zona exterior de acceso a la puerta de la cavidad (dolina tipo ventana ubicada al norte de la boca actual, y zona de localización del paleo-vestíbulo, bajo la visera desplomada), y en el tramo con suelo inalterado de la primera sala de la cueva. Los trabajos, realizados conjuntamente por la empresa SOT Propecció Arqueològica y el Grupo I+D de Geología Económica y Ambiental e Hidrología de la Universidad Central de Barcelona, han ofrecido interesantes resultados que están permitiendo conocer, con cierto detalle, la evolución gemorfológica de la cueva durante el Pleistoceno Superior.
Está previsto, a lo largo de 2008, iniciar algunos sondeos en la zona exterior de la cueva (en el paleo-vestíbulo), con el objetivo de profundizar en el conocimiento de las ocupaciones humanas en la cavidad.
Los primeros resultados de este proyecto estar án pronto disponibles a través de un artículo en este espacio web.