Museo del Altamira
Los avatares de Altamira en el siglo XX
- 1902-1924. Del reconocimiento de la Cueva de Altamira al primer museo. A partir de su reconocimiento en 1902, Altamira adquiere gran protagonismo. En 1921 se toman las primeras medidas para su investigación y adecuación a la visita pública por iniciativa de S.M. Alfonso XIII quien se ocupa personalmente de la tutela de la cueva. En 1924, se inaugura el primer museo de la Cueva de Altamira donde se exponen los objetos recuperados en las excavaciones arqueológicas.
- 1925-1977. Altamira, icono cultural y destino turístico. La visita de los veraneantes a la gruta, incluída la familia real, y vecinos de la entonces provincia de Santander, de intelectuales y artistas y políticos de todo el mundo, convierten la cueva de Altamira en un símbolo cultural universal. Tras la Guerra Civil, su gestión pasa a depender de un Patronato que gestionará todas las cuevas de la provincia. El elevado número de visitantes que acceden a la cavidad hace peligrar la conservación de las pinturas, por lo que en 1977, la cueva se cierra al público.
- 1979-2004. Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira. El Ministerio de Cultura asume desde 1979 la titularidad de la Cueva de Altamira y crea el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altarmira dedicado a la gestión y conservación de este monumento. Tres años más tarde, los estudios de conservación realizados en la cueva permitieron su reapertura al público con un régimen de visitas limitado a 8.500 personas al año.
En 1985 la UNESCO reconoció a la Cueva de Altamira como Patrimonio de la Humanidad.
Desde 1992 se elaboró un plan museológico que concluyó con la apertura en 2001 de la nueva sede del Museo.